Sobre mí

Me llamo Victoria Embid.

Estuve muchos años perdida sin saber quién era realmente, simplemente tratando de sobrevivir. Hasta que un dia decidí cambiar la situacion. Tras un trabajo personal, a través de la kinesiología emocional, comencé a tomar las riendas de mi vida. A descubrir quién era y a recuperar todas las herramientas que tenía para hacerme cargo de mi vida.

Me enamoré un día de este trabajo porque me ayudó a Reencontrarme y tomar las riendas. Y sigo enamorada de él porque me da la satisfacción de poder acompañar a otros seres en su camino de vuelta a casa, ya que desde el 2001, tengo una consulta de Kinesiología emocional.

Tambien me gusta escribir desde pequeña. Con el tiempo me di cuenta que éste era también para mí, un medio para conectar mi esencia y transformarme. Nunca compartí con nadie lo que escribía, hasta que en el 2017 comencé a publicar algún poema en las redes sociales. La respuesta me sorprendió ya que mucha gente me comentó que lo que escribía les llegaba muy profundamente y alentaba cada día. Supongo que cuando escribes desde el alma, eres capaz de llegar a otros. Así que decidí sacar a la luz esta faceta que podía también ayudar a los demás, y en abril de 2019 me publicaron un poemario. ¡Sorpresas de la vida cuando te atreves a compartir lo que Eres!

Lo que más me llena es compartir con el otro lo que a mí, y a las personas que pasan por mi consulta, les sirve cada día porque propicia su desarrollo. Esto incluye descubrir lo que lo que nos limita. Porque la sombra es también compañera de camino que nos muestra lo que hay que transformar.

Mi deseo es que dejes de vivir de puntillas, que salgas de la impotencia para descubrir que la vida es un regalo cuando vuelves a tu esencia. Entonces regresa el Entusiasmo al descubrir que tu nota , siempre fue bella y necesaria en esta Orquesta, aunque a veces esté desafinada.

Yo sigo caminando como todos, desafiando las sombras cuando aparecen, con la atención puesta en transformarlas. Cuando pones el foco en lo que quieres, hasta los problemas se transforman en oportunidades.

Y a grandes rasgos esta es mi esencia. A continuación te cuento cuál ha sido mi formación a raíz de interesarme por el mundo de la salud.

 




Formación

LICENCIADA EN MAGISTERIO

  En el campo de la Salud:

KINESIÓLOGA CON FORMACIÓN ACREDITADA en diferentes escuelas como:

  • «Touch for Health», por el Colegio Internacional de Kinesiología de Suiza.
  • “Three in One Concepts”, por la Facultad Three in One Concepts, de Burbank, California. 
Estudios realizados en la Escuela Superior de Kinesiología.

MÁSTER EN MEDICINA NATURA L , por la Sociedad Española de Medicina Natural.  

CURSOS Y TALLERES RELACIONADOS CON LA SALUD: 

  • Hombres y mujeres sanos, pareja y familia feliz.   Escuela Superior de Kinesiología
  • Medicina Científica. Escuela Superior de Kinesiología
  • Maestría en Kinesiología I.    Escuela Superior de Kinesiología
  • Maestría en Kinesiología II.  Escuela Superior de Kinesiología
  • Los Oligoelementos en la practica diaria.  ANET y Laboratorios Labcatal
  • Curso Superior de Oligoelementos.  ANET y Laboratorios Labcatal.  
  • Tratamiento del dolor con Oligoelementos. ANET y Laboratorios Labcatal
  • Polarización Energética Okuni Avanzada. Centro O´Kuni.
  • Taller lectura Registros Akásicos.  Amanecer Terapias Energéticas.
  • CURSO: ChiKung y Medicina de la Tierra, con José Manuel Embid.
  • Curso On-Line: Out of the box, con Ire Martín.

CONSULTA PARTICULAR DE KINESIOLOGÍA, desde el año 2001.




Testimonios

Os dejo algunos comentarios de personas que han pasado por mi consulta. 

T.M.L

Las consultas con Victoria han sido siempre como un regreso a mí misma, a lo confortable, como escuchar en otros labios las palabras que sabía ciertas en el fondo de mi corazón, pero que todavía no era capaz de pronunciar o de accionar. 

Incluso en la incomodidad de escuchar ciertas cosas y las ganas de llorar, he encontrado siempre esa comodidad y ese descanso que te proporciona dejar de contarte mentiras y escuchar por fin, lo que mi alma tiene que decirme, entre tanto ruido.

Son como una ducha caliente o como volver a dormir en mi cama después de un largo viaje. Como calentarme junto al fuego después de pasar varias horas bajo la lluvia o pasando frío, como esos brazos que te envuelven en los que puedes ser siempre tú misma sin miedo al juicio.
 
En definitiva, sus consultas han sido siempre para mí como volver a entrar en calor, disipar las nubes, abrazar lo vivido, recuperar las fuerzas y, con todo ello, salir de nuevo al mundo. 
 
En nosotros queda la responsabilidad de decidir qué hacer con ello, pero sin duda te ayudará a caminar por la vida mucho más despierto y en paz contigo mismo.
 
Gracias Victoria por tu acompañamiento desde el corazón. 

Siempre agradecida.

M. N

Llevaba conmigo una tormenta llena de ansiedad, tristeza, miedo y fobias que me había perseguido durante muchos años. Me sentí en un callejón sin salida, estancada.

Llegué a la kinesiología emocional gracias a una amiga y ha sido el regalo más maravilloso que me han podido hacer nunca.

Ahora sé que las herramientas que necesitaban estaban dentro de mi. Antes ni sabía ni que existían. Victoria me ha ayudado a descubrirlas y me acompaña en este bonito proceso: conocerme y quererme. Con mi luz y mi sombra. Con todo.

En mi vida hay un antes y un después de Victoria. No le puedo estar más agradecida. Es un regalo.
 

Rosi Tejera

Mi experiencia fue muy gratificante. Estaba en un momento en el que lloraba y me desgarré del todo. Fueron días de incertidumbre, derrumbe emocional y gracias a una amiga en común me lancé a ver a Victoria. 

Es un trabajo tranquilo y nada enjuiciado. Te abres en canal y fluyes, pero es necesario dejarse y querer.
 
Trabajé mis miedos, mochilas personales y familiares pero, sobre todo, me reconcilié con mi niña interior. 
 
Solo tengo agradecimiento. 

Ana Belén Merino

Conocí la kinesiología en un momento de mi vida en el que rompí. Me llegó a través de una amiga, en forma de una tarjeta con esa palabra escrita cuyo significado por aquel entonces desconocía. Y cambió mi vida de una manera que nunca hubiera podido imaginar. 

Vicky es uno de los regalos más maravillosos y bonitos que me ha hecho la vida por su profesionalidad y por su autenticidad, no solo como terapeuta, sino también como persona. Nunca le estaré lo suficientemente agradecida por haberme querido acompañar en este camino de la vida tan difícil a veces y que, con su ayuda, se hace mucho más sencillo.”

Eva García

Estoy muy contenta de mi trabajo con Victoria. Las sesiones son siempre un bálsamo y una reconexion con mi ser, con lo que realmente quiero.

Me ayudan a enfocarme de una forma más positiva, libre de cargas y creencias, e ir hacia lo que deseo.

Te da herramientas que sirven para saltarte los miedos y encontrar tu camino, para conocerte más a ti misma. 

Considero a Victoria una gran profesional, honesta y muy responsable con su trabajo.

Antonio Jiménez Sánchez

Personalmente desconocía este camino tan poderoso y eficaz.
 
Está siendo muy liberador y un auténtico placer. Además, con esta persona tan rigurosa y profesionalmente amorosa.
 
Merece LA ALEGRÍA ponerse a su disposición en este maravilloso Arte de ser acompañado.
 

M.U.

Tras haber  pasado por otras disciplinas terapéuticas como la Gestalt o el Conductismo, es la Kinesiología en la que he hallado el medio mas eficaz  para progresar en la resolución de conflictos internos y para mi desarrollo y autoconocimiento.

Mi experiencia con Victoria es simplemente maravillosa. Cada sesión es Alquimia en la que los nudos emocionales y anhelos se transmutan en respuestas y Luz, a un nivel que solo desde la mente, no podría darse.

C.S.

Con Victoria, no solo aprendí a identificar mis emociones para posteriormente manejarlas adecuadamente, sino que también me enseñó a reconocer mi poder para cambiar y dejar de ser una víctima de las circunstancias. 

Es una terapeuta brillante. Impagable.

María Aguilar

Mi experiencia ha sido muy positiva. Algo me empujó a buscar a Victoria cuando estaba realmente mal. Ahora soy otra persona, segura de mi misma y he dejado de esconderme. He perdido el miedo a brillar.